Con el apoyo de la Secretaría de Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres
La violencia y la discriminación en el trabajo pueden adoptar muchas formas: desde burlas constantes, comentarios ofensivos, sobrecarga de tareas sin justificación, hasta el aislamiento o la exclusión. En cualquiera de sus manifestaciones, afectan gravemente la dignidad de la persona, su salud mental y su desempeño laboral.
Durante su participación en el Comité de Relaciones Industriales de AISAC, la especialista Violeta Azcona, Responsable del Proyecto en INCIDIR A. C.., impartió una sesión enfocada en sensibilizar a las trabajadoras/es y empleadoras/es sobre la importancia de identificar las prácticas de violencia y discriminación para prevenirlas y denunciarlas.
El hostigamiento, el acoso y la discriminación laboral no siempre son evidentes. A veces se manifiestan como ‘bromas’, favoritismos o exclusión. Es fundamental que cada personas trabajadora sepa que tiene derecho a un entorno digno y libre de violencia, subrayó Violeta Azcona.
Además, la especialista explicó que un ambiente laboral hostil no solo afecta a la persona directamente agredida, sino que genera un clima de tensión y desconfianza que impacta en todo el equipo. Las consecuencias también alcanzan a las empresas: aumento del ausentismo, rotación de personal y riesgo de sanciones legales.
La clave: equilibrio y corresponsabilidad
Más allá de prevenir la violencia, la conciliación entre la vida laboral, personal y familiar se convirtió en un tema central de la charla. Violeta explicó que el equilibrio entre estos ámbitos es una condición necesaria para el bienestar, y que debe construirse con corresponsabilidad, es decir, compartiendo tareas y cuidados dentro y fuera del trabajo.
Cuando una empresa promueve horarios flexibles, respeta los tiempos personales y escucha a su gente, está previniendo muchas formas de estrés, burnout y conflicto.
¿Qué hacer si enfrentas violencia laboral?
- Reconoce los signos: comentarios ofensivos, trato desigual, amenazas, sobrecarga intencional, exclusión, entre otros.
- Busca apoyo: acude al área de Recursos Humanos, tu sindicato o a instancias como la STPS.
- Denuncia: todas las empresas deben contar con mecanismos de denuncia interna y protocolos de atención.
El mensaje es claro: la violencia no debe normalizarse, y denunciar no es un acto de confrontación, sino de dignidad y autoprotección. La cultura de paz, el respeto y el equilibrio no son opcionales. Son el camino para construir empresas más humanas, productivas y sostenibles.

