Las empresas mexicanas enfrentan un entorno económico desafiante de cara a 2026 debido a un escenario internacional marcado por la incertidumbre, la volatilidad financiera y las tensiones geopolíticas, así lo señaló la Dra. en Economía Nora Ampudia Márquez durante su conferencia “Entorno Económico global y su impacto en México”, impartida a directivos de empresas afiliadas a la Asociación de Industriales de El Salto (AISAC).

La especialista destacó que la economía mundial atraviesa una fase de desaceleración estructural, acompañada de un mayor proteccionismo comercial y un debilitamiento institucional, factores que inciden directamente en países con alta integración al comercio internacional, como México. En este contexto, subrayó que, pese al entorno adverso, México mantiene una posición estratégica por su interdependencia productiva con Estados Unidos, relación que es estructural y no coyuntural.
No obstante, advirtió que la posible revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como nuevas presiones arancelarias, migratorias y de seguridad, obligan a fortalecer la certidumbre institucional y la planeación estratégica del sector productivo.

En el ámbito interno, se expuso que México enfrenta una fuerte desaceleración económica, con caída en la inversión productiva, contracción en sectores clave y un mercado laboral presionado por la informalidad. A ello se suma un déficit fiscal elevado y una política monetaria restrictiva que, si bien ha contribuido a contener la inflación, también ha limitado el crecimiento económico.

Entre los retos estructurales para 2026, la Dra. Ampudia Márquez señaló la necesidad de reactivar el crecimiento económico, mejorar la productividad, fortalecer la infraestructura energética, combatir la inseguridad y preservar la autonomía institucional como elementos clave para atraer inversión y generar confianza.
Para la AISAC, este análisis refuerza la importancia de la colaboración empresarial y del diálogo informado para enfrentar un entorno económico complejo. El corredor industrial de El Salto continúa siendo un actor relevante en las cadenas globales de valor, por lo que anticipar riesgos y adaptarse a los cambios será fundamental para mantener la competitividad y contribuir al desarrollo económico regional y nacional.
Redacción y Edición de Elvira Sánchez especialista en Comunicación Corporativa.


