Las empresas afiliadas a la Asociación de Industriales de El Salto (AISAC) han
reforzado las estrategias de prevención contra el sarampión en los centros de trabajo, logrando resultados positivos que hoy se reflejan en entornos laborales más seguros, menor ausentismo y una mayor cultura de auto-cuidado entre los colaboradores.
De acuerdo con información recabada por el Comité Médico de la asociación, las
empresas del corredor industrial han impulsado campañas internas de información,
detección temprana de síntomas y promoción de la vacunación, acciones que han
permitido fortalecer la prevención y mantener la continuidad de las operaciones.

- Más de 3,300 vacunas aplicadas en centros de trabajo.
Como parte de estas acciones, diversas empresas han desarrollado jornadas de
vacunación en coordinación con instituciones de salud y brigadas médicas.
De acuerdo con la numeralia recopilada entre compañías de distintos giros industriales —como metalmecánica, alimenticia, farmacéutica, química, electrónica y manufactura— se han aplicado más de 3,300 dosis de vacuna contra el sarampión entre trabajadores.
En algunos casos, las vacunas se aplicaron directamente en las plantas mediante
campañas organizadas con autoridades de salud, mientras que en otras empresas los
colaboradores acudieron a módulos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o
a centros de salud para completar sus esquemas de vacunación.
Adicionalmente, varias compañías reportan que entre 70% y 100% de su personal ya
cuenta con vacunación o refuerzos, mientras que continúan las campañas de
seguimiento para quienes aún deben completar su esquema.

- Manejo oportuno de casos y prevención de brotes
Los reportes de las empresas indican que, en la mayoría de los centros de trabajo, no
se han registrado casos positivos de sarampión entre el personal. En los pocos casos
confirmados o sospechosos detectados, los protocolos de atención permitieron evitar
contagios dentro de las instalaciones.
Entre las medidas aplicadas destacan:
1.- Canalización inmediata al IMSS para diagnóstico y seguimiento médico.
2.- Aislamiento preventivo o incapacidad temporal de entre 7 y 10 días.
3.- Restricción de ingreso a planta hasta descartar contagio mediante pruebas médicas.
4.- Home office o seguimiento clínico temporal en casos sospechosos.
5.- Cerco sanitario y monitoreo de contactos cercanos.
6.- Gracias a estas acciones, los casos identificados se atendieron de manera oportuna sin generar brotes dentro de los centros laborales.
- Impacto en la productividad y el bienestar
Las empresas señalaron que el fortalecimiento de las medidas preventivas ha tenido un impacto directo en la salud laboral y en la productividad. La reducción del ausentismo ha permitido mantener la continuidad de las operaciones y mejorar los procesos internos, al tiempo que se protege el bienestar físico y emocional del personal.

Asimismo, la promoción del autocuidado —como la atención temprana a síntomas, el
uso responsable de cubrebocas en casos respiratorios y la verificación de esquemas
de vacunación— ha generado una mayor corresponsabilidad entre los trabajadores en materia de salud.
Dentro de esta estrategia preventiva, las empresas mantienen comunicación con el
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y otras autoridades sanitarias para la
canalización de casos sospechosos, la orientación médica y la promoción de campañas de vacunación.
Esta coordinación ha permitido fortalecer la vigilancia epidemiológica en las zonas
industriales y garantizar una atención oportuna cuando se detecta algún caso
sospechoso.
- Cultura preventiva en consolidación
Las empresas afiliadas a la AISAC señalaron que los avances registrados reflejan una
mayor conciencia colectiva sobre la importancia de la prevención sanitaria. La difusión constante de información confiable, las campañas de vacunación y la participación activa de los servicios médicos laborales han sido fundamentales para consolidar esta cultura.
Edición de Elvira Sánchez Rivera especialista en Comunicación Corporativa.

