Desafío clínico Enfermedades Crónicas Avanzadas en la empresa


Los efectos visibles —ausentismo, rotación de personal y mayores primas de riesgo— son solo una fracción del costo real que las Enfermedades Crónicas Avanzadas (ECA) imponen a las organizaciones.


Si no se gestiona de manera estructurada, este fenómeno se traduce en pérdidas económicas y riesgos laborales. El médico especialista Hugo Gutiérrez lo resume con claridad: “Cuidar la salud de los trabajadores es cuidar la salud de la empresa”.


Esta fue la premisa central de la presentación virtual “ECA con enfoque en la Medicina Laboral y Legal”, impartida por el Dr. Hugo Gutiérrez, médico con Maestría en Salud Laboral (UAG) y Master en Seguridad y Salud en el Trabajo por la Universidad de Barcelona, como parte de los trabajos del Comité Médico de la Asociación de Industriales de El Salto (AISAC).


El Dr. Gutiérrez, especialista de la empresa Recal, señaló que las Enfermedades Crónicas Avanzadas (ECA) provocan un impacto doble y profundamente negativo.


En el ámbito empresarial, se reflejan en ausentismo recurrente, bajas prolongadas, incremento en las primas de riesgo, jubilaciones por invalidez y una rotación onerosa de personal altamente capacitado.


En el plano individual, el efecto es aún más doloroso: el trabajador enfrenta un duelo constante por la pérdida de su salud, de sus roles sociales —como jefe de familia o miembro productivo—, de sus capacidades físicas y, de manera crítica, de su identidad laboral.


Panorama Epidemiológico en Jalisco
La urgencia de abordar este tema se ve reflejada en las cifras. Según datos del INEGI 2022, Jalisco presenta una alta incidencia de condiciones precursoras o relacionadas con las ECA: 

  • Sobrepeso y obesidad: 75.2% de prevalencia en adultos.
  • Hipertensión arterial: 18.4% (con diagnóstico previo).
  • Diabetes Mellitus: 10.3% (con diagnóstico previo).


Estos datos evidencian que el riesgo de desarrollar una ECA dentro de la fuerza laboral es significativo, lo que convierte el desafío empresarial en inminente y de gran escala.


Ante este panorama, el especialista hizo un llamado contundente a los tomadores de decisiones. Médicos de empresa, personal de recursos humanos y jefes de área directa son la primera línea para:

  • Identificar casos tempranos.
  • Gestionar adaptaciones razonables en los puestos de trabajo.
  • Canalizar apoyos adecuados.
  • Garantizar un trato digno que preserve la autoestima del trabajador.


Esta gestión no solo reduce riesgos y pérdidas económicas, sino que también fortalece la lealtad, el clima organizacional y la reputación de la empresa como un espacio socialmente responsable.


Son ellos la primera línea para identificar casos tempranos, gestionar adaptaciones razonables en los puestos de trabajo, canalizar apoyos y, sobre todo, garantizar un trato digno que preserve la autoestima del trabajador.

La implementación de esta gestión contribuye a mitigar riesgos jurídicos y económicos asociados a la productividad, al tiempo que promueve la fidelización del talento, el fortalecimiento del clima organizacional y la consolidación de la imagen corporativa como entidad socialmente responsable.


Ignorar este desafío es exponerse a costos crecientes y a un daño reputacional severo. Abordarlo con estrategia, empatía y conocimiento, como lo propone el Dr. Gutiérrez, es la vía para transformar un riesgo en una oportunidad de construir empresas más resilientes, humanas y sostenibles.

Nota elaborada por Elvira Sánchez Rivera especialista en Comunicación Corporativa.

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